5 RAZONES PARA NUNCA DEJAR DE NADAR

Como atleta seguro hay muchas veces que durante algún entrenamiento o competencia has pensado en dejar de nadar. Sin embargo, una vez que te das cuenta del esfuerzo y dedicación que has puesto te das cuenta de que nunca podrías dejarlo.

Hay miles de razones por las que un nadador no podría dejar esta actividad. Podríamos dar argumentos de naturaleza física, psicológica o incluso filosófica, pero hay razones mucho más simples por la que un nadador nunca querría dejar de dar vueltas en la piscina.

  1. Es una actividad fácil que se disfruta: Para los nadadores es difícil describir la alegría que sienten en el cuerpo al nadar y la increíble sensación de relajamiento cuando salen de la alberca.

2. Superar al nadador del carril de a lado: A muchos atletas les es difícil aceptarlo, pero disfrutan mucho ese sentimiento de orgullo que les provoca vencer a los competidores de los otros carriles.

3. Baño con agua caliente: Los baños de agua caliente después de un largo entrenamiento es otra de las razones por las que uno nunca podría dejar de nadar, son tan relajantes que todo pensamiento de pronto se desvanece.

4. Perder la cuenta del tiempo que has pasado en el agua: Toda actividad física nos hace perder la noción del tiempo, pero nadar es una actividad tan agradable que cuando el nadador se da cuenta el entrenamiento ya está a punto de acabar y ha realizado incluso más ejercicios de los que imaginaba.

5. La aleja del mundo que está fuera de la alberca: Al nadar y sumergirse en el agua los atletas dejan de escuchar todo lo que les rodea y únicamente quedan ellos contra el agua, un sentimiento casi sublime que para muchos de ellos es complicado de describir.

Como te puedes dar cuenta, no es necesario tener razones metafísicas para nunca dejar la natación, pues son las cosas más sencillas lo que hace que una persona disfrute de dicha actividad aún en los momentos difíciles.

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